domingo, 20 de octubre de 2019

13 de Octubre 2019

Domingo de comunión con el Señor a temprana hora. Día de alabar a Dios en el matutino de la USECPNCM. Luna de octubre en todo su esplendor acompañando a los esforzadores que presurosos apuran los pasos para ir a un encuentro espiritual antes que salga el sol. Corresponde al privilegio de recibir a los esforzadores de nuestra Unión en esta mañana, a la Sociedad de Adultos de Esfuerzo Cristiano Antioquía.

En un recordatorio la Escuela Dominical hablando del perdón para reposo de nuestra alma y consuelo del que en algún momento ha caído. El Señor nos manda restaurar a los miembros de la iglesia que han sido disciplinados y que han dado muestras de arrepentimiento.
No debemos olvidar esta importante práctica.

Día de agradecer a Dios también por nuestros hermanos a los que el Señor les permitió cumplir un año más de vida, tres generaciones representadas para admiración de todos los presentes.
Momento también de alegría por la presentación de una infante, “A Jesucristo niño ven…” dice el himno cantado, en fiel cumplimiento debemos cumplir esta recomendación.

La lectura alternada en el pasaje 5. 25-34 del evangelio según San Marcos nos prepara para estar atentos al mensaje del medio día. Buscar a Dios con certeza y seguridad.

Nos dice el predicador que Dios siempre responde, a veces sí hay la respuesta que humanamente esperamos, otras veces no, y cuando eso sucede nos enojamos con el Señor porque creemos que el estar en el templo es garantía de que nos escuchará y atenderá todo aquello que necesitamos. El detalle sin embargo, es con qué corazón le buscamos, ¿verdaderamente le buscamos deseando encontrarle?

Él es soberano y hace con nosotros lo que su Divina voluntad le dicta, a veces le pedimos cosas que nos alejarán de su presencia, no tenemos aquello que queremos.

SI por el contrario llegan los problemas, creemos que ha sido perjudicial para nosotros. Lo que no entendemos es que al final terminan convirtiéndose en bendiciones porque nos hacen acercarnos más.
Siempre queremos lo mejor, pero Dios conoce nuestra condición, Él mira lo profundo de nuestro corazón y sus intenciones. Sabe que si nos da bendición tras bendición muy probablemente no estaríamos en la iglesia.

Buscar a Dios de corazón y de toda nuestra alma…

El pasaje de San Marcos nos enseña una gran lección, la mujer de la que se habla nos dice que tenía doce años con su enfermedad, había gastado todo su dinero buscando una cura para su mal. No había encontrado solución a sus problemas, por el contrario su mal se había agravado. Sin embargo es muy probable que hubiera oído del Señor Jesús y tuvo conocimiento que estaba tal vez cerca.
Decidió ir a su encuentro.

Tuvo fe, decía para sí…”si tocare tan solamente su vestido seré salva”
La fe es un regalo de Dios, es un don, ese regalo lo tenemos que desarrollar, la escritura dice que al momento de tocar el borde de su vestido fue salva.
¿Cómo desarrollar esa fe que la mujer con el azote de una larga enfermedad tuvo?
Quizá es porque no sabemos cómo acercarnos a Dios, no usamos los medios de gracia que Él pone a nuestra disposición para una comunión más cercana.

  No oramos
 No leemos nuestra Biblia
  No tenemos una buena relación con nuestros hermanos, con los padres, hijos, familiares, etc.
  No asistimos con regularidad a la iglesia
 Somos rebeldes
 No entendemos a Dios
 Y no lo entendemos porque aún no hemos tenido un verdadero encuentro
Por lo tanto mis pensamientos siempre serán opuestos a Dios

¿Buscamos eficazmente a Dios?
La mujer buscó con afán al Señor porque ya tenía una meta bien clara, sólo tocarlo.
Y así lo hizo.

Narra el pasaje que era una gran compañía y la gente lo apretaba. Mucha gente seguramente lo tocaba pero ninguna tal vez lo hacía con la fe con que la mujer lo hizo. Pero Dios en su gran misericordia para aquellos que le buscan de toda su alma y de todo su corazón supo que alguien con verdadera fe se había acercado para tocarlo.

Virtud salió de Él, dice la escritura, pregunta quién lo ha hecho y aún con burla los discípulos le hacen ver que tanta gente cerca lo ha tocado.

La mujer tal vez avergonzada, o sintiendo su indignidad confiesa que ella ha sido y el Señor en su infinita misericordia la despide en paz, diciendo que su fe le ha hecho salva y le ha librado de su enfermedad.

La búsqueda de Dios tiene que ser con la certeza de que lo vamos a encontrar, con verdadera fe de que le hallaremos y hará su obra en nosotros, Él desea nuestro bien pero la condición humana es de continuo hacer el mal.

El pasaje bíblico nos da una gran lección de perseverancia, de una búsqueda sincera de Dios.
Y de un amor infinito para con los hombres, para aquellos que le buscan deseando verdaderamente encontrarle.

Tiempo de reflexión que a todos nos deja satisfechos espiritualmente, un sermón para recordar a lo largo de la semana.

Aún habría más bendiciones por la tarde en nuestra amada iglesia con el LV Aniversario de la Sociedad Intermedia de Esfuerzo Cristiano Josué y Caleb.

Dios nos siga bendiciendo hasta que nos volvamos a encontrar en su iglesia Bethel y seguir gozando de su presencia.

No hay comentarios:

  XI Convención Ordinaria de la USFF II El campo listo nos espera Hoy la bandera levantad Uniendo a Cristo nuestro esfuerzo hoy De J...