13 de Octubre 2019
Domingo de comunión con el Señor
a temprana hora. Día de alabar a Dios en el matutino de la USECPNCM. Luna de
octubre en todo su esplendor acompañando a los esforzadores que presurosos
apuran los pasos para ir a un encuentro espiritual antes que salga el sol.
Corresponde al privilegio de recibir a los esforzadores de nuestra Unión en
esta mañana, a la Sociedad de Adultos de Esfuerzo Cristiano Antioquía.
En un recordatorio la Escuela
Dominical hablando del perdón para reposo de nuestra alma y consuelo del que en
algún momento ha caído. El Señor nos manda restaurar a los miembros de la iglesia
que han sido disciplinados y que han dado muestras de arrepentimiento.
No debemos olvidar esta importante
práctica.
Día de agradecer a Dios también por
nuestros hermanos a los que el Señor les permitió cumplir un año más de vida,
tres generaciones representadas para admiración de todos los presentes.
Momento también de alegría por la
presentación de una infante, “A Jesucristo niño ven…” dice el himno cantado, en
fiel cumplimiento debemos cumplir esta recomendación.
La lectura alternada en el pasaje
5. 25-34 del evangelio según San Marcos nos prepara para estar atentos al
mensaje del medio día. Buscar a Dios con certeza y seguridad.
Nos dice el predicador que Dios
siempre responde, a veces sí hay la respuesta que humanamente esperamos, otras
veces no, y cuando eso sucede nos enojamos con el Señor porque creemos que el
estar en el templo es garantía de que nos escuchará y atenderá todo aquello que
necesitamos. El detalle sin embargo, es con qué corazón le buscamos, ¿verdaderamente
le buscamos deseando encontrarle?
Él es soberano y hace con
nosotros lo que su Divina voluntad le dicta, a veces le pedimos cosas que nos
alejarán de su presencia, no tenemos aquello que queremos.
SI por el contrario llegan los
problemas, creemos que ha sido perjudicial para nosotros. Lo que no entendemos
es que al final terminan convirtiéndose en bendiciones porque nos hacen
acercarnos más.
Siempre queremos lo mejor, pero
Dios conoce nuestra condición, Él mira lo profundo de nuestro corazón y sus
intenciones. Sabe que si nos da bendición tras bendición muy probablemente no
estaríamos en la iglesia.
Buscar a Dios de corazón y de toda nuestra alma…
El pasaje de San Marcos nos
enseña una gran lección, la mujer de la que se habla nos dice que tenía doce
años con su enfermedad, había gastado todo su dinero buscando una cura para su
mal. No había encontrado solución a sus problemas, por el contrario su mal se
había agravado. Sin embargo es muy probable que hubiera oído del Señor Jesús y
tuvo conocimiento que estaba tal vez cerca.
Decidió ir a su encuentro.
Tuvo fe, decía para sí…”si tocare tan solamente su vestido seré
salva”
La fe es un regalo de Dios, es un
don, ese regalo lo tenemos que desarrollar, la escritura dice que al momento de
tocar el borde de su vestido fue salva.
¿Cómo desarrollar esa fe que la
mujer con el azote de una larga enfermedad tuvo?
Quizá es porque no sabemos cómo
acercarnos a Dios, no usamos los medios de gracia que Él pone a nuestra
disposición para una comunión más cercana.
No oramos
No leemos nuestra Biblia
No tenemos una buena relación con nuestros hermanos, con los padres, hijos, familiares, etc.
No asistimos con regularidad a la iglesia
Somos rebeldes
No entendemos a Dios
Y no lo entendemos porque aún no hemos tenido un verdadero encuentro
Por lo tanto mis pensamientos siempre serán opuestos a Dios
¿Buscamos eficazmente a Dios?
La mujer buscó con afán al Señor
porque ya tenía una meta bien clara, sólo tocarlo.
Y así lo hizo.
Narra el pasaje que era una gran
compañía y la gente lo apretaba. Mucha gente seguramente lo tocaba pero ninguna
tal vez lo hacía con la fe con que la mujer lo hizo. Pero Dios en su gran
misericordia para aquellos que le buscan de toda su alma y de todo su corazón
supo que alguien con verdadera fe se había acercado para tocarlo.
Virtud salió de Él, dice la
escritura, pregunta quién lo ha hecho y aún con burla los discípulos le hacen
ver que tanta gente cerca lo ha tocado.
La mujer tal vez avergonzada, o
sintiendo su indignidad confiesa que ella ha sido y el Señor en su infinita
misericordia la despide en paz, diciendo que su fe le ha hecho salva y le ha
librado de su enfermedad.
La búsqueda de Dios tiene que ser
con la certeza de que lo vamos a encontrar, con verdadera fe de que le
hallaremos y hará su obra en nosotros, Él desea nuestro bien pero la condición
humana es de continuo hacer el mal.
El pasaje bíblico nos da una gran
lección de perseverancia, de una búsqueda sincera de Dios.
Y de un amor infinito para con
los hombres, para aquellos que le buscan deseando verdaderamente encontrarle.
Tiempo de reflexión que a todos
nos deja satisfechos espiritualmente, un sermón para recordar a lo largo de la
semana.
Aún habría más bendiciones por la
tarde en nuestra amada iglesia con el LV Aniversario de la Sociedad Intermedia de Esfuerzo
Cristiano Josué y Caleb.

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