martes, 30 de diciembre de 2008

Cristo desde el principio

Durante estos lunes hemos estado meditando en el plan de salvación predestinado, en esta ocasión basados en el libro de Apocalipsis 13.8 encontramos tres aspectos fundamentales, 1) existen hombres sobre la tierra, cuyos nombres no se encuentran registrados en el libro de la vida, 2) Este libro de la vida pertenece al Cordero, 3) El Cordero fue muerto desde el principio del mundo.
Y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fue muerto desde el principio del mundo.
Dios por su amor infinito, escogió, seleccionó, eligió, prefirió, distinguió, separó, apartó, santificó un conjunto de seres humanos para vida eterna, este pasaje deja claro el hecho de que la salvación solo es un Don (regalo, obsequio) de Dios para el hombre, no tiene el hombre poder para alcanzarla, ni para lograrla, mucho menos para comprarla o adquirirla, Dios la otorga según su soberana voluntad.
Así como existen seres humanos que fueron predestinados para salvación, esta ley de Dios es mutuamente excluyente, pues los que no han sido seleccionados para vida eterna, son entonces escogidos para muerte, no debiendo aun su destino a sus buenas o malas obras, más bien al hecho de clasificación efectuado por la soberanía Dios.
Esta clasificación resulta difícil de comprender, sin embargo, en nuestra mente podemos forjar la imagen de cierta persona que trabaja en el departamento de control de calidad, cuya tarea fundamentar es clasificar la producción, ahora bien, basado en el propósito, destino y función del producto, el clasificador selecciona lo que es útil de lo que no sirve, por lo tanto, si el Espíritu dice a nuestro espíritu, que somos hijos de Dios, entonces debemos dar gracias a Dios porque nos escogió para vida eterna, y con fundamento en esta gratitud, seamos de utilidad a nuestro Dios sirviéndole con amor y de corazón.

Demos gracias a Dios que nuestros nombres se encuentren en el libro de la vida, porque de esta manera pertenecemos al plan eterno de Dios, y cumplamos con la meta, es decir, con el propósito de Dios en la vida de la humanidad, que es el de glorificar y exaltar el nombre de nuestro redentor, nuestro Señor Jesús, dando a Él la gloria y la honra, ya que en Él y por Él, todas las cosas subsisten (1ª Colosenses 1.17).
El que el Cordero (El Señor Jesús) fue muerto desde el principio del mundo, vemos que existe un único plan por parte de Dios, y que este plan esta trazado desde el principio. También se observa que es eterno como su creador, solamente un plan infinito y eterno puede estar en una mente infinita y eterna como lo es la mente de Dios, nuevamente demos gracias a Dios por este plan que fue pensado, y porque se ha venido cumpliendo, oremos al Señor por su pronto regreso y preparémonos para recibirlo en las nubes, quiero ser reiterativo: Agradezcamos a Dios por hacernos participes de su plan, y sirvámosle con corazón recto, y ánimo voluntario. (1º Crónicas 28.9)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

En verdad es una gran bendcición y un gran privilegio el haber sido seleccionada por Dios para que mi nombre aparezca escrito en el libro de la vida. La única manera que tengo de mostrar mi gratitud por tan grande amor es sirviendo a mi Señor con corazón dispuesto y con ánimo voluntario. Dios me permita que el servicio a Él durante este año sea así.
BEH

Anónimo dijo...

Realmente me quedé sorprendida y sentí una alegría que no puedo describir con palabras después de la meditación del día de ayer, pues aunque no merecemos ser escogidos por Dios, en su misericordia nos predestino para recibir un regalo invaluable -la vida eterna- y debemos estar realmente agradecidos con Dios por este don. Aunque por otro lado me siento un poco triste pues creo que no valoramos el amor que Dios nos tiene. Hagamos todo por servir a Dios, pues ésta es la ùnica forma de agradecerle sus muchas bendiciones. Hermano...reflexiona sobre el amor tan grande que el Señor tiene por tí, deja a un lado las cosas de este mundo que de nada aprovechan y preocupate un poco mas por tu vida espiritual. Deseo que éste sea uno de tus propósitos para éste nuevo año que inicia. EEL de E

Suc. 01 Centro Histórico dijo...

Verdaderamente el amor de Dios por mi es muy grande, sin embargo, el amor de mi para con Dios está límitado, en principio por que no soy infinito como Dios, pero lo mas importante es que me dedico a alimentar otras áreas de mi vida, y mi relación personal con Dios está verdaderamente descuidada, estoy totalmente de acuerdo con los dos comentarios anteriores, de la gran bendición y la inmensa alegría que causa en uno, el saber que a Dios le parecio bien escogernos, por lo tanto creo necesario que esta relación personal que tenemos con nuestro creador, crezca y aumente, y así cumplir con el mandamiento de Amar a Dios por encima de todas las cosas.

Anónimo dijo...

El día que podamos comprender en toda su magnitud ese regalo que Dios nos dió, el de haber sido elegidos para vida eterna y de comprender también el sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz por nuestros pecados, sabremos cuanto nos ama Dios, pero lo más importante será que al fin comprenderemos en nuestra mente finita, que dentro de todo ese amplio espectro de seres humanos, a nosotros, simples motas de polvo en comparación con todo lo creado por el Señor, nos ha elegido para vida eterna y no es cosa simple ésto, es sencillamente estar concientes de que habremos de estar en la presencia del Altísimo y de su Amado Hijo por toda la ETERNIDAD y de que todo dolor y sufrir que hemos tenido, habrá pasado y quiero citar textualmente la cita ya que es de un amor y una esperanza tal, que el simple hecho de conocerlo nos debería animar a compartirlo con otros y a la vez despertarnos de ese letargo espriritual en el cual muchos nos encontramos..."Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas"(Ap. 21.4)...quiera nuestro amado Señor que este año que comienza sea de bendición para toda nuestra iglesia y que podamos juntos trabajar en su obra...RCR

Anónimo dijo...

En el último tiempo y más precisamente en la última semana se nos ha estado haciendo enfasis en que debemos ocuparnos y preocuparnos por las cosas de Dios, por las cosas espirituales; que debemos poner la mira en las cosas celestiales no en las de la tierra. El pastor en su mensaje de fin de año mencionó que nos preocupamos por ser buenos trabajadores, buenos hijos, y que no nos preocupamos por ser buenos cristianos. Me gustaria conocer la opinión de quienes lean esto ya que pienso que debemos ser cristianos integrales es decir que en mi opinión al ser buenos trabajadores, buenos hijos, buenos ciudadanos, etc, estamos siendo buenos cristianos, cumplimos tambien con Dios de este modo. ¿Que opinan?
beh

Anónimo dijo...

Pues mira, el problema es que casi siempre nos `preocupamos por ser buenos en el trabajo o cumplir con nuestras obligaciones que se derivan de ser ciudadano (aunque màs bien lo hacemos por obligación), pero no nos preocupamos por ser buenos hijos porque creemos merecer todo; y qué decir de lo espiritual, definitivamente es lo que menos nos ocupa y preocupa, quizà porque no es algo palpable o no entiendo por qué, pero esa es la realidad, siempre tratamos de hacer lo mejor cuando estamos seguros de recibir una remuneración y como en lo espiritual aparentemente no se recibe nada, no nos descuentan, o nos nos corren por llegar tarde o tener inasistencia y como somos tan materialistas, lejos estamos de preocuparnos por lo espiritual. Lo bueno es que siempre llega el momento en que nos cae el veinte y nos interesan las cosas espirituales.

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