jueves, 29 de octubre de 2009

El bautismo del etiope

Sentimos la presencia de Dios al cantar los himnos que han sido preparados para esta ocasión. Dice la palabra de Dios "y dijo el eunuco: He aquí agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios."
Es un regocijo el haber recibido a dos de nuestros hermanos en el seno de esta iglesia. En este pasaje vemos claramente que el ángel del Señor le habló a Felipe el evangelista, así trató el Señor, se encontraba con ellos y les hablaba en la época pasada.
¿Por qué le habló a Felipe? Felipe era un hombre instruido, era diácono y además evangelista. En ese camino viajaba un eunuco de la reina de Candace, de Etiopía. Él venía de adorar desde Jerusalén, venía de regreso pero no se encontraba satisfecho con los servicios establecidos, deseaba aún más alimento, deseaba mayor conocimiento acerca de Jesús, ésta es la razón por la que va en el camino leyendo al profeta Isaías.
Podemos ver aquí dos aspectos importantes en la vida del creyente.
1) Dios está pendiente de aquellos que Dios predestinó, para salvarlos, dice la escritura Fui hallado de los que me buscaban.
2) Que el evangelio debe ser predicado a las multitudes, sin embargo, también al individuo, como ejemplo de ello tenemos la predicación de Jesús a Nicodemo, a la samaritana, etc. El pecador solitario debe conocer del Salvador.
También podemos ver que no basta la lectura de la escritura, sino que es necesario entender y comprender aquello que se lee.
El Etíope cumple con las condiciones para alcanzar la vida eterna, venía de adorar, tenía el deseo de saber, buscaba a Dios, escudriñaba su palabra, sin embargo, la condición más importante es confesar que Cristo es el hijo de Dios y creerlo de todo corazón, es dedcir, estar convencido de lo que se cree.
Los ministros de la palabra han sido puestos para exponer los mensajes que le han sido dados, el ministro es la cabeza de la congregación, pero no para hacer su voluntad, sino para ejercer la voluntad de la cabeza de la Iglesia, es decir la voluntad de Cristo.
Que impide que yo sea bautizado, ¿Hay algo que impide?, desde luego hay cosa que impiden, por ejemplo nuestro hablar : Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto,de mal procede.
Si crees de todo corazón bien puedes. Ven a las plantas de Cristo para que poseas una nueva vida, pues te está llamando para que seas una nueva criatura, para que seas testimonio a propios y extraños, hablando la palabra de verdad.
La tradición comenta que el etíope al regresar a su país, evangelizó a su nación hablando de Cristo a los suyos.
Que la palabra de Dios se confirme en este hecho y con el testimonio de los que hoy son bautizados y recibidos como miembros de la Iglesia. Y Si alguno no se ha encontrado con Cristo, búsquele como el etíope, que Jesús será hallado, y proceda al arrepentimiento.

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