Apocalipsis 1.1 Presenta la revelación de Jesucristo que debemos conocer, pues este libro manifiesta lo que está por suceder. El versículo 3 nos insta a obedecer y nos asegura que somos bienaventurados si oímos y guardamos las palabras de ésta profecía. Mateo 16.27 Afirma que Jesús vendrá en la gloria de su Padre, con sus ángeles, por su parte Hechos 1.11 nos asegura que la venida del Señor es inminente. Pagará a cada uno según sus propios caminos, a los buenos, los que fueron hallados fieles les dirá: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu Señor”. A los malos, a los que no se arrepintieron de sus obras perversas: Malo y negligente siervo…. al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: Allí será el lloro y el crujir de dientes Mateo 24.23, 26, 30.Romanos 8.29 dice: Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; y por su parte Juan 17.24 en aquella oración pastoral la petición fue la siguiente: Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo. La Biblia asegura que sus ángeles vendrán con Él, y juntará a sus escogidos Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro. Mateo 24.31. Loa ángeles van a segar la cosecha y entonces veremos la resurrección gloriosa en Cristo. Habrá una transformación de c/u de nosotros, allí dejaremos esta humanidad pecaminosa, por eso son llamados cuerpos incorruptibles y espirituales, porque la carne y la sangre no pueden ver al Señor. Si vivimos en Cristo, seremos transformados, si hemos muerto en el Señor, seremos resucitados para gloria. Seamos bienaventurados al guardar hoy y siempre la palabra de nuestro Dios
¿Cómo estamos esperando al Señor? ¿Qué programa nos estamos proponiendo? Cristo no vendrá a nuestras casas; sin embargo, es necesario que en nuestras casas no haya nada que pueda ofender al Señor. En el aspecto social, que no exista pecado, adulterio, fornicación, pornografía, homosexualidad, borracheras, iras, contiendas, pleitos, enojos, envidias, etc. Es importante que si hay problemas en nuestras casas por falta de perdón, procedamos al perdón entre nosotros, para que la muerte del Señor Jesús tenga efecto sobre nuestra vida al perdonarnos también Dios nuestros pecados.
La práctica de la caridad; es decir el amor. Resulta importante que se muestre en nuestros hogares y en nuestra vida diaria el amor. Velemos en todo tiempo orando, los padres y los hijos deben dedicar tiempo a la oración en familia, a las alabanzas y a la adoración de nuestro Dios, debemos enseñar a nuestros hijos el desarrollo de la vida espiritual, para que no se aparten y no sean atraídos por lo que el mundo ofrece. No hagamos tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, hagamos tesoros en el cielo, donde los ladrones no minan ni hurtan. Las pasiones, vanagloria de este mundo, nos alejan de Dios y produce indiferencia en nuestros corazones, como consecuencia de ello, el desarrollo de nuestra vida espiritual es pobre.
Que la iglesia pudiendo ser bienaventurada, no tenga que ser rechazada, porque no quiso guardar las palabras de la profecía y no veló y oró para no entrar en tentación.
Unidad es una parte importante del cuerpo de Cristo, oremos al Espíritu Santo para que nos permita estar unidos siempre, no seamos nosotros causa de divisiones y señalamientos mal intencionados, antes bien, seamos causa del movimiento y despertar espiritual, comenzando por nosotros mismos. Los que viven en la carne de las cosas de la carne se ocupan, más los que son espirituales de las cosas del Espíritu. La intención de la carne es muerte, los que están en la carne no pueden agradar a Dios.
Que más claridad para que estemos avisados y preparados. Estemos siempre mirando al Señor en todo tiempo. Tengamos cuidado de nuestros niños. Pongamos atención a nuestros hijos. Que Dios nos encuentre velando como aquellas doncellas que estaban apercibidas. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo, la bendición de nuestro buen Dios y la santificación de su Espíritu Santo, sea con todos.
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