
En días recientes me encontré a propósito de una meditación, una pequeña estampa autoaderible con un mensaje en inglés que decía “
count your blessings” y que significa en español, cuenta tus bendiciones, y de inmediato me vino a la mente el último viernes del mes de noviembre, que fue cuando se llevó a cabo en nuestro templo como cada mes, el último culto de oración del año, sin embargo al que me refiero tuvo un carácter especial ya que nuestros hermanos que lo habían organizado nos avisaron con tiempo, que el mismo sería un recuento testimonial de las oraciones que habían sido contestadas por Dios en este año y digo que fue especial porque los testimonios que nos compartieron nuestros hermanos, incluido nuestro pastor, fueron de gran bendición y el tiempo que se extendió un poco mas de lo usual no fue motivo de incomodidad, al contrario, creo que para los que estuvimos ahí nos quedamos con ganas de escuchar mas testimonios edificantes de muchos mas hermanos de la iglesia...pero porqué no fue posible esto?, por la simple y sencilla razón de que no hubo la asistencia que habríamos querido, y porqué tampoco esto fue posible?...porque los cultos de oración pareciera que no ofrecen algo tan atractivo como otras actividades de la iglesia y es muy triste porque un elemento fundamental de las iglesias cristiano-evangélicas es la oración y nos damos cuenta ¡¡¡
que es lo que mas descuidamos!!!, y es mas triste aún porque sabemos que es el único medio a través del cual estamos en comunión con Dios, entonces a la conclusión que llegamos es que, o ya no creemos que hay quien conteste nuestras oraciones o pensamos que el medio a través del cual las hacemos no es el adecuado, en cualquiera de los 2 casos es muy grave si así lo creemos, desafortunadamente no entendemos cual es el motivo por el cual la oración no tiene el lugar que debiera y sucede lo mismo si se convoca a los cultos de oración dominical, vespertino o de fin de mes, para todos es el mismo caso y no hay algo que haga que estos cultos tengan la concurrencia de otros, el Señor Jesús nos dice en los santos evangelios que Él es el único camino a través del cual podemos llegar al Padre (
Jn. 14.6) y si el camino por el cual estamos en comunión con Él es la oración y ésta la tenemos descuidada, entonces nuestra relación con el Señor también está deteriorándose a pasos agigantados. Desafortunadamente cuando nos acordamos de orar es cuando tenemos problemas, porque mientras todo esté yendo bien, la oración es para el pastor en los momentos de intercesión o para el anciano gobernante en turno, que ora al momento de invocar la presencia del Señor al inicio del culto de adoración o cuando el hermano que dirige el culto de oración vespertino, literalmente nos obliga a orar, porque hay muy pocos hermanos que de manera voluntaria lo hacen.
Qué agradable sería que como iglesia estuviéramos en todos los cultos de oración a los cuales se convoca a lo largo del año, ye te invito amado hermano a que no descuides tu vida espiritual, a que seas un cristiano que está en comunión con Dios a través de su Amado Hijo por medio de la oración, verás como por estas fechas, cuando hagas un recuento de lo que Dios hizo por ti a lo largo del próximo año, te darás cuenta de que son mas bendiciones de las que habías imaginado, no olvides pedir con fé, no dudando que el Señor te contestará (
Mr. 11.23,24), si permites que Jesús y su amor sea un ejemplo de vida para ti, Él te recompensará ampliamente (
Jn. 15.7), no olvides hermano el gran amor que el apóstol Pablo demostró a lo largo de su vida consagrada a Dios y como es que llegó a una gran conclusión que transmitió a los tesalonicenses en una de sus epístolas que les escribió...(
1Tes. 5.17), que el Señor les bendiga.
Colaboración de RCR
4 comentarios:
Dios permita que asi sea. Estoy dispuesta a aceptar la invitación Esforzarme por estar más tiempo en oración tanto con los hermanos en el templo, como en casa teniendo un devocional personal. Al final del 2009 hacer ese recuento de bendiciones recibidas. :)
BEH
Me han encargado un tema sobre la oración para compartirlo en otra iglesia, después de haber pedido la dirección de Dios, estudiado y meditado sobre el pasaje que me indicaron, alcance a comprender un gran misterio de la oración: "La oración del creyente esta ligada al sometimiento de la voluntad del hombre a la voluntad de Dios".
Ya hemos entendido que creer en Dios lo hacen todos, incluso los demonios. Ser conmovidos por la muerte de nuestro Señor Jesucristo y aceptar el llamado a vivir una vida apartada del mundo, son menos los que lo hacen, sin embargo, dentro de las iglesias hay muchos, pero aquellos que someten su vida, voluntad, posesiones, pensamientos, etc., a la voluntad y deseos de Dios, es un verdadero "garbanzo de a libra", entiendo ahora que no dedicamos tiempo a la oración por que no queremos someternos a la voluntad de Dios y acatarla.
Dios quiera que durante el presente año pongamos la mira en las cosas del cielo y no en las de la tierra.
En este año que transcurrió, pase por bastantes problemas en la escuela, personales, y demás, por diferentes motivos tome la decisión de no participar en actividades, y fluctuar mi asistencia a la congregación a la que pertenezco, para poder sacar adelante mis estudios y actividades.
Pero la gracia de DIOS me izo recapacitar, y ver el error tan grande que estaba cometiendo, empecé a enfocar mi atención a la cosas del Señor, como lo es la oración, los cultos entre semana y la asistencia a la casa del Señor, y poniendo en segundo plano las actividades de la escuela, y del hogar y tantas cosas más. Y como si fuera por arte de magia, el Señor fue resolviendo todo aquello que antes me tenia atado, me permitió culminar mi semestre escolar satisfactoriamente, la relación con mí familia mejoro, y tantas más bendiciones que no podría terminar de enumerar. Por lo tanto querido hermano yo te reitero la invitación deja todas tus cargas, problemas, al Señor, sigue a DIOS y todas las demás cosas vendrán por AÑADIDURA.
Es una verdadera realidad el Salmo 37.4: Pon así mismo tu delicia en Jehova y el te dará las peticiones de tu corazón.
Es verdad que cuando Cristo es el centro de nuestra vida, cuando todo lo que hacemos: Familia, trabajo, escuela, amigos, etc. son actividades que Dios nos permite desarrollar para glorificar su nombre, para enaltecer a Jesús como Señor y Cristo y para deleitarnos en Él. El Señor prospéra y bendice nuestra vida de una forma inimaginable y sus bendiciones sobreabundan.
Me uno a todos los comentarios vertidos en esta entrada y reitero la invitación del ultimo mensaje busquemos el Reino de Dios y su justicia, todo lo demás será A Ñ A D I D O.
REH
Publicar un comentario