San Pablo les indica a los romanos que no habían recibido el espíritu de esclavitud, Romanos 8.15, sino el Espíritu de adopción.El pueblo de Israel durante 430 años vivió en Egipto, este tiempo trabajó para los egipcios como siervo. Nos cuenta la Biblia en el libro de Éxodo, que debido a la dura servidumbre que el Faraón había impuesto sobre Israel, el pueblo de Dios no atendía la palabra que Jehová hablaba a través de su siervo Moisés.
Debemos entender que Egipto representa el mundo para el Israel espiritual y es uno de los principales enemigos de los hijos de Dios, así como Jehová sacó a Israel de la dura servidumbre que mantenía en Egipto, Cristo Jesús con su muerte en la cruz del calvario nos ha sacado de la esclavitud del pecado, nos ha sacado del mundo, en este tiempo de gracia, es menester que atendamos la voz de Dios y que nos acerquemos cada vez más, ya sea para escuchar, inquirir, meditar, alabar y gozarnos en la presencia de nuestro Padre.
El tiempo de hoy resulta muy cargado de responsabilidades para la gente en general, los que estudian sabrán que no hay mañana para preparar exámenes, trabajos de investigación, tareas, etc., los que se emplean para ganarse la vida, requieren cumplir con horarios, tiempo que demanda su presencia en distintas actividades y qué decir de las labores en el hogar nunca terminan y las responsabilidades con la familia, los hijos, los padres, los hermanos, a todo ello debemos cargar sobre estos compromisos las actividades de la iglesia, que dicho sea de paso las dejamos al final, pues en nuestra escala de valores representan la opción de realizarlas si nos sobra tiempo y como casi siempre lo que nos falta es tiempo, no le dedicamos al crecimiento de nuestra vida Espiritual.
Desde luego al pueblo del día de hoy, al Israel espiritual le ocurre lo mismo que al pueblo escogido, debido a la dura servidumbre que tenemos con el mundo hemos dejado de escuchar la voz de Dios a través de sus siervos, la lectura de la Biblia y la comunión por medio de la oración.
San Pablo nos dice: que recibimos el Espíritu de adopción, por lo tanto, si somos hijos de Dios, comportémonos como miembros de la familia de Dios, con los mismos derechos, privilegios y deberes de los hijos de Dios.
Es mi deseo que este espacio sirva para reflexionar sobre nuestra salvación y pensar por un momento sobre la vida que estamos llevando, (me refiero a la vida de servicio y esclavitud en las cosas del mundo), ¿Jesús murió por mí para que mantenga esta vida de siervo del mundo? o para exclamar junto con el apóstol Pablo ¡Abba, Padre!
Es mi deseo que este espacio sirva para reflexionar sobre nuestra salvación y pensar por un momento sobre la vida que estamos llevando, (me refiero a la vida de servicio y esclavitud en las cosas del mundo), ¿Jesús murió por mí para que mantenga esta vida de siervo del mundo? o para exclamar junto con el apóstol Pablo ¡Abba, Padre!
!El Señor nos siga edificando!
2 comentarios:
Interesante la reflexión de este lunes: hijos y no esclavos. Tenemos derechos y privilegios como hijos, como esclavos no hay ningún derecho solo deberes y obligaciones. Que bendición tan grande contar con los favores y gracias de un hijo al que no se le reserva nada sino que se le da todo, y esto por el amor que se le tiene. Que dicha dicha y bendición ser puestos al nivel de Cristo. Que lástima que no podamos valorarlo y que prefiramos seguir siendo esclavos de un mundo que lejos de compensarnos y bendecirnos nos maltrata y nos cobra por lo que nos da (porque hay que pagar una factura por lo que nos ofrece) ¿estas de acuerdo conmigo?. BEH
Desafortunadamente tienen toda la razón en la reflexión, es tan complicado y a la vez tan fácil hacer muchas cosas de las que hay en el mundo, que la propia inercia del mismo nos "come" y no permite que tengamos el tiempo que deberíamos dedicarle al Señor, le podemos llamar de mil maneras distintas...escuela, trabajo, hogar, compromisos adquiridos con anterioridad, trabajo urgente que no permite que se posponga...y al Señor?...cuando le habremos de dar ese tiempo que solo Él merece?...
Estos días que se prestan para reflexionar acerca de lo hecho y lo no hecho a lo largo del año que está por terminar, deberíamos detenernos unos momentos y preguntarnos que es lo que a nosotros de manera individual, no nos ha permitido un compromiso mas serio para con el trabajo por la obra del Señor, porque la verdad es que trabajo hay mucho, y vida, desafortunadamente una sola, sabemos que si hemos entregado nuestra vida al Señor habremos de estar con Él algún día y en ese gran día habremos de dar cuenta acerca de lo que hemos hecho en esta tierra que estamos de paso, por eso es tan importante que el centro de nuestras vidas sea Dios y que el trabajo que hacemos sirva para que nuestra vida espiritual crezca, pero eso no se logra solo con buenos propósitos, yo les invito amados hermanos a que no dejemos pasar otro año mas siendo únicamente asistentes que ocupamos un lugar en las bancas los domingos...¡¡¡animo!!!...recuerden que está en puerta mucho trabajo con la remodelación de nuestro querido templo, apoyemos esa obra y que el Señor los bendiga...RCR
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